sábado, 9 de agosto de 2008

Casa Maldita


Recorriendo en la autopista, llegué a un pueblo triste habitado de pocas personas. Allí fuí a un hotel a ospedarme, entonces sentados habia una señora, 2 niñas y un señor que estaba en una mecedora se quedó observandome y me resultaba algo molesto ya que no tenia nada extraño y fué cuando por fin me dirigió diciendome que tuviera cuidado porque muy cerca había una casa en la cual habian surgido algunos horrores que se quedó plasmado en la dicha casa, esas terroríficas masacres y aquel que entrara podría tener los mismos resultados pero sin saber quién lo hizo, esto me dejó algo curioso ya que no le encontraba sentido a lo que aquel señor me decía. Decido ir con las 2 niñas porque sabían donde quedaba la casa; cuando llegamos a la casa no podíamos entrar ya que todo estaba rodeado de alambres afilados pero aunque nos cortamos tratando de entrar lo logramos. Todo estaba apoderado de telas de arañas y lleno de polvo por el abandono, también se percibía un frío inmenso ya que no era algo común en texas, luego entramos a la habitación; fué donde quedé sin habla y las niñas espantadas empezaron a llorar, el techo estaba lleno de cadenas colgantes atados de ganchos, en los cuales postraban niños que parecían muñecas. Una de las niñas que me acompañaban se acercó a contemplarlas y de pronto el cuerpo allí postrado recobró vida; la tomó por el cuello y mirandola fijamente, tomó uno de los ganchos y le penetró uno de los ganchos en su cabeza. Su hermana llena de horror y venganza en sus ojos agarró al cadáver con vida con un cuchillo que rodaba en el piso; le acarició el cuello y con furia la desmenbró, luego salieron de aquella casa maldita con la pena de aquella noticia que darían a la señora.